Lacoste vuelve a sus raíces tenísticas con una campaña global que eleva el estilo dentro y fuera de la pista
La firma francesa presenta “Life is a Beautiful Sport”, una campaña que conecta tenis, moda y actitud vital con el sello inconfundible de elegancia que ha definido su legado
Lacoste ha presentado su nueva campaña de marca global bajo el eslogan ‘Life is a Beautiful Sport’ con Novak Djokovic como figura central. La maison gala refuerza así su vínculo con el deporte que la vio nacer y que ha moldeado su ADN desde 1933.
En un momento en el que el tenis trasciende lo puramente competitivo para convertirse en una expresión cultural, Lacoste vuelve a posicionarse donde siempre ha sido fuerte: en la intersección entre rendimiento y estilo. Su nueva campaña no es solo una declaración estética, sino una reafirmación de identidad.
Un recorrido cinematográfico con esencia parisina
El eje de la campaña es un film dirigido por Fredrik Bond que recorre París a través de una secuencia fluida y continua.
Una joven, con una pelota de tenis en la mano, atraviesa la ciudad en una especie de coreografía urbana donde cada movimiento transmite ligereza y determinación.
La narrativa, sin diálogos, se construye a través de miradas, ritmo y movimiento. La música y la repetición del gesto convierten el recorrido en una metáfora del juego: avanzar, adaptarse y mantener la elegancia incluso en lo inesperado.
El clímax llega en la pista Philippe-Chatrier de Roland-Garros, donde la historia conecta directamente con el tenis profesional. Allí aparece Novak Djokovic, símbolo de excelencia y disciplina, en un guiño que refuerza el vínculo entre la marca y la élite del circuito.




Iconos de pista que conquistan la calle
La campaña también destaca por su dimensión estética. Las prendas icónicas de Lacoste el polo, la falda plisada o el chándal se integran de forma natural en la narrativa, demostrando su versatilidad dentro y fuera de la pista.
La fotografía, firmada por Angelo Pennetta, refuerza esta idea al capturar cuerpos en movimiento, en posturas que oscilan entre el gesto técnico del tenis y la espontaneidad de la moda contemporánea.
La campaña, desarrollada junto a BETC, tiene un alcance global con presencia en cine, medios digitales, prensa y redes sociales. Además, contará con una visibilidad destacada durante Roland-Garros, torneo con el que Lacoste mantiene una relación histórica de más de cinco décadas.
También participa Wang Yibo, influencer asiático, aportando una dimensión internacional que amplía el mensaje de la marca hacia nuevas audiencias sin perder su esencia.
El gran acierto de esta campaña es su capacidad para reinterpretar el tenis desde una perspectiva emocional. Lacoste no habla solo de competir, sino de cómo moverse, cómo mirar y cómo afrontar cada momento dentro y fuera de la pista.




