Nike llega a Wimbledon 2026 con sostenibilidad, flores kirigami y el polo más esperado de Sinner
La marca americana presenta su colección para The Championships con un giro ecológico en producción, el vestido de Osaka que se agotó antes de que ella lo estrenara en pista y las zapatillas Vapor 12
Wimbledon empieza el lunes 29 de junio y Nike ya ha hecho sus movimientos. La colección para The Championships 2026 llega con varias capas: una apuesta por la sostenibilidad en producción, blancos conseguidos sin lejía ni tratamientos UV intensivos en agua, siluetas con guiños al country club clásico y un vestido que se agotó en días. Hay mucho que desempaquetar.
El giro sostenible que nadie esperaba de Nike
La colección de este año tiene una inspiración declarada en el fútbol coincidiendo con el Mundial y un enfoque destacado en sostenibilidad: los kits blancos se producen sin lejía ni tratamientos UV intensivos en agua para minimizar el impacto ambiental.
Para una colección de hierba, donde el blanco es exigencia reglamentaria, ese detalle de producción no es menor. Es la primera vez que Nike hace de la fabricación del blanco un argumento de comunicación en su colección para Wimbledon.
Lo que llevarán los jugadores
En el cuadro masculino, Jannik Sinner defenderá su título con un conjunto dominado por el blanco y varios toques verdes que recuerdan la identidad visual del torneo. La pieza central es un polo blanco con remates verdes en el cuello y las mangas. El resto de los hombres del equipo Nike optarán por polos clásicos o camisetas de corte limpio.




En el cuadro femenino hay más variedad. Mirra Andreeva y Aryna Sabalenka lucirán versiones del Nike Court Slam dress. Los kits femeninos incorporan ribetes verdes que recuerdan a los detalles de los clásicos cárdigan de country club, con un tank y una falda en la misma línea. Elina Svitolina, Iva Jovic, Maria Sakkari y Jessica Pegula también vestirán de Nike.


El vestido de Osaka: kirigami, flores en 3D y agotado en horas
La pieza más llamativa de la colección es, sin duda, el vestido de Naomi Osaka. El Naomi Osaka Slam Nike Women’s Dri-FIT Tennis Dress, a 185 dólares, se inspira en el kirigami, el arte japonés del papel recortado con precisión.
Incluye plisados tejidos a medida, un bajo redondeado y siete flores en 3D que convierten el vestido en un objeto de moda antes que en una prenda de competición. La tecnología Dri-FIT garantiza la gestión de la humedad para mantener a la jugadora seca y cómoda en pista
Se agotó de inmediato, hasta el punto de que la propia Osaka reaccionó con sorpresa: «Que os hayáis quedado sin mi vestido de Wimbledon antes de que yo haya tenido la oportunidad de lucirlo en pista me tiene alucinada». Lo dijo en Threads.
Las Vapor 12: fresas en la etiqueta
En calzado, Nike presenta las Vapor 12 en versión Hypersmash para hombres y Hard Court para mujeres, en una paleta de «Gorge Green» y blanco con toques dorados y rojos universitarios que rinden homenaje a la tradición visual de Wimbledon.
El detalle que ha generado más conversación en redes: ambos modelos incluyen una etiqueta colgante decorada con fresas, en referencia a la tradición del torneo de servir fresas desde 1877. Un guiño pequeño, pero que muestra que Nike entiende que en Wimbledon hasta los detalles tienen historia. El precio de salida es de 170 dólares.


Una plantilla sin Alcaraz, pero con mucho que contar
La gran baja en el equipo Nike para este Wimbledon es Carlos Alcaraz, retirado del torneo por una lesión de muñeca persistente. Su ausencia deja un hueco visible en la narrativa de la marca, que había construido parte de su comunicación en hierba alrededor del español.
Lo que queda es igualmente potente: Sinner defiende título, Sabalenka entra como favorita en el cuadro femenino y Osaka convierte cada aparición en un evento. NikeCourt rara vez ha necesitado tanto contexto deportivo para justificar una colección. Este año tampoco lo necesita: el producto habla solo.




