Joma eleva la protección solar en el tenis con su nueva generación de textil técnico
La marca española apuesta por la integración de tecnología UV en sus prendas para tenis, una solución clave para competir al aire libre con máxima protección y sin renunciar al rendimiento.
La exposición prolongada al sol es una constante en el tenis, un deporte donde los partidos pueden alargarse durante horas bajo condiciones climáticas exigentes.
En este contexto, la firma española Joma ha decidido dar un paso adelante incorporando tecnología de protección solar en su textil técnico, una innovación que impacta directamente en el rendimiento del jugador en pista.
Protección UV: un aliado invisible en la pista
Uno de los grandes desafíos del tenis es gestionar el desgaste físico derivado de factores externos, y el sol es uno de los más determinantes.
Joma introduce niveles de protección UV +30 y +50 en sus prendas, actuando como barrera frente a la radiación solar sin alterar la transpirabilidad ni la ligereza del tejido.
Esto resulta especialmente relevante en torneos disputados en superficies duras o tierra batida, donde la reflexión solar incrementa la exposición. La ropa deja de ser un elemento estético para convertirse en un componente funcional del rendimiento.
La tecnología implementada por Joma permite mantener la estabilidad térmica del cuerpo y reducir el impacto de los rayos UV durante el esfuerzo prolongado.
Todas sus prendas han sido diseñadas para acompañar al deportista en condiciones reales de uso, sin comprometer la elasticidad, la evacuación del sudor ni la libertad de movimiento, factores esenciales en cada golpeo.


El textil técnico, clave en la evolución del tenis
La innovación en equipamiento está redefiniendo el tenis contemporáneo. Si hace años el foco estaba en la raqueta o las zapatillas, hoy el textil gana protagonismo como herramienta de optimización del rendimiento.
Joma ha reforzado esta tendencia posicionando la protección solar como un elemento integrado dentro de sus colecciones, adaptándose no solo a las exigencias físicas del jugador, sino también al entorno en el que compite.





